Bloque III: LOS REYES CATÓLICOS Y LA DINASTÍA DE LOS AUSTRIAS (SIGLOS XVI Y XVII)

Bloque III: LOS REYES CATÓLICOS Y LA DINASTÍA DE LOS AUSTRIAS (SIGLOS XVI Y XVII)

CRITERIOS DE EVALUACIÓN 

1. Localizar diversas fuentes tanto primarias como secundarias, para seleccionar, analizar y extraer información histórica relevante, sintetizarla y explicarla mediante distintos procedimientos y con variados recursos como la elaboración de mapas conceptuales, temáticos, líneas del tiempo, etc., sirviéndose de los conocimientos adquiridos, valorando críticamente su contenido y fiabilidad, así como su grado de idoneidad para el fin deseado e insertando la información obtenida en el contexto adecuado.

4. Caracterizar el reinado de los Reyes Católicos como una etapa de transición entre la Edad Media y la Moderna y el desarrollo posterior de la monarquía hispánica, desde la fase de expansión durante el siglo XVI (reinados de Carlos I y Felipe II) hasta la de decadencia de la centuria siguiente (reinados de Felipe III, Felipe IV y Carlos II), identificando en fuentes históricas e historiográficas los problemas internos, los fundamentos de la política exterior y de la expansión colonial, así como los rasgos propios de la crisis económica y demográfica del Siglo de Oro, y analizar en las grandes aportaciones culturales y artísticas de este momento las claves del período.

ESTÁNDARES DE APRENDIZAJE

1. Busca información de interés (en libros o Internet) sobre la importancia cultural y artística de un personaje históricamente relevante, hecho o proceso histórico y elabora una breve exposición.

2. Representa una línea del tiempo situando en una fila los principales acontecimientos relativos a determinados hechos o procesos históricos.

3. Responde a cuestiones planteadas a partir de fuentes históricas e historiográficas.

4. Distingue el carácter de las fuentes históricas no sólo como información, sino como prueba para responder las preguntas que se plantean los historiadores.

29. Define el concepto de “unión dinástica” aplicado a Castilla y Aragón en tiempos de los Reyes Católicos y describe las características del nuevo Estado.

30. Explica las causas y consecuencias de los hechos más relevantes de 1492.

31. Analiza las relaciones de los Reyes Católicos con Portugal y los objetivos que perseguían.

32. Compara los imperios territoriales de Carlos I y el de Felipe II, y explica los diferentes problemas que acarrearon.

33. Explica la expansión colonial en América y el Pacífico durante el siglo XVI.

34. Analiza la política respecto a América en el siglo XVI y sus consecuencias para España, Europa y la población americana.

35. Representa una línea del tiempo desde 1474 hasta 1700, situando en ella los principales acontecimientos históricos.

36. Describe la práctica del valimiento y sus efectos en la crisis de la monarquía.

37. Explica los principales proyectos de reforma del Conde Duque de Olivares.

38. Analiza las causas de la guerra de los Treinta Años, y sus consecuencias para la monarquía hispánica y para Europa.

39.Compara y comenta las rebeliones de Cataluña y Portugal de 1640.

40.Explica los principales factores de la crisis demográfica y económica del siglo XVII, y sus consecuencias.

41.Busca información de interés (en libros o Internet) y elabora una breve exposición sobre los siguientes pintores del Siglo de Oro español: El Greco, Ribera, Zurbarán, Velázquez y Murillo.

ÍNDICE

1. Los Reyes Católicos.

    1.1 La llegada al poder y la Unión Dinástica.

    1.2 La creación de una monarquía Autoritaria.

        - El reforzamiento del poder Real y las nuevas instituciones.

        - La unificación religiosa.

        - La unificación territorial.

        - La política internacional y la expansión atlántica.

2. Los Austrias Mayores (siglo XVI)

    2.1 Carlos I (1516-1556)

    2.2 Felipe II (1556-1598)

    2.3 La conquista y colonización de América.

    2.4 Economía y sociedad del siglo XVI.

3. Los Austrias Menores (siglo XVII)

    3.1 El reinado de Felipe III (1598-1621)

    3.2 El reinado de Felipe IV (1621-1665)

        - La crisis de 1640

    3.3 El reinado de Carlos II (1665-1700) y la crisis sucesoria.

    3.4 La Crisis del siglo XVII

1. LOS REYES CATÓLICOS

1.1 LA LLEGADA AL PODER Y LA UNIÓN DINÁSTICA.

    Desde mediados del siglo XV, los dos grandes reinos peninsulares, Castilla y Aragón, sufren varias guerras civiles por el poder, debido a la debilidad de las monarquías frente al poder de los nobles y las ciudades. En Aragón, se llega a un pacto entre la nobleza y el nuevo rey, Fernando el Católico, que cede poder a los nobles a cambio de la pacificación del reino, por medio de la Capitulación de Pedralbes y la Sentencia de Guadalupe. Esta situación también es repitió en Castilla, donde el reinado de Enrique IV había sido la culminación del desprestigio de la monarquía y el ascenso del poder nobiliario, además, con su muerte, se inicio una guerra civil entre los partidarios de su hermana Isabel y los de su hija Juana, apodada la Beltraneja como forma de deslegitimarla al trono. Además, en esta guerra civil (1474-1479) se estaba decidiendo además si Castilla y Aragón iban a unirse porque en 1469 se habían casado Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. 

Al final la guerra la ganan los seguidores de Isabel, con lo que sube al trono y se produce la Unión Dinástica, apareciendo una única corona para los dos grandes reinos peninsulares, Castilla y la Corona de Aragón. 

Sin embargo, esta unión no debe entenderse como la formación de un nuevo estado, sino que cada reino siguió manteniendo sus leyes e instituciones, apareciendo un estado plural formado por cuatro grandes territorios (Castilla, Aragón, Cataluña y Valencia), donde se mantuvieron sus leyes, monedas e instituciones, se mantuvieron las diferentes Cortes, las fronteras entre los territorios y el pago de impuestos. Sin embargo, lo que sí se producirá es una paulatina castellanización de los territorios aragoneses, por el mayor peso político, demográfico y económico de Castilla sobre la Corona de Aragón. 

1.2 LA CREACIÓN DE LA MONARQUÍA AUTORITARIA.

- El reforzamiento del poder Real y las nuevas instituciones.

    Los Reyes Católicos tendrán que imponer su gobierno sobre los nobles y las ciudades que habían aumentado su poder durante la Baja Edad Media, vencieron a los nobles rebeldes en la batalla de Toro y garantizaron su dominio por medio del mayorazgo a los nobles y eclesiásticos que se sometieron a la nueva monarquía. Además crearon nuevas instituciones que garantizaban el control real del territorio y evitaban nuevas sublevaciones de los nobles o las ciudades, las más importantes fueron las siguientes:

- Un ejército permanente que ya no dependía del poder señorial.

- Un cuerpo de embajadores para controlar la política exterior.

- El nombramiento de corregidores en las ciudades, que representaba a los reyes frente al poder local.

- El Consejo Real para ayudarles en el gobierno, donde va desapareciendo la gran nobleza y entran profesionales como los secretarios o letrados, que solían proceder de la baja nobleza o la burguesía.

- Las Cortes van perdiendo importancia, solo serán convocadas cuando la monarquía necesitaba más dinero o para nombrar al nuevo rey.

- En Aragón aparece la figura del lugarteniente, una especie de Virrey que representaba al monarca en los diferentes territorios de la Corona.

- Se crean diferentes audiencias como en Valladolid, Sevilla o Galicia para la administración de la justicia, controlada ya por el rey y no por los señores.

- Creación de la Santa Hermandad, que tenía funciones de policía y de justicia, que sirvió para controlar las zonas rurales y terminar con la inseguridad y el bandolerismo, lo que además favoreció el comercio interior en la Península. 

- La unificación religiosa.

    Para lograr también afianzar el poder monárquico, los Reyes Católicos plantean conseguir la unidad religiosa del reino en torno al catolicismo. Para conseguir este objetivo, lo primero que hacen es implantar en Castilla y revitalizar en la Corona de Aragón el Tribunal del Santo Oficio o de la Santa Inquisición. 

Se trataba de una institución creada por el Papado en el siglo XIII, pero que será utilizado a partir de ahora como instrumento de control ideológico y de unidad religiosa, pues será el encargado de perseguir a los sospechosos de herejía, sobre todo musulmanes y judíos convertidos al Cristianismo, ya que muchas veces mantenían sus creencias en el ámbito privado. Además, este tribunal también será utilizado como forma de eliminar a rivales para favorecer el poder real, ya que actuaba sobre los denunciados, que eran los que tenían que demostrar su inocencia, y no al revés. 

Para completar esa unidad religiosa, se decretó la expulsión de los judíos en 1492, todos los que no quisieran convertirse, tendrían un breve periodo de tiempo para abandonar las coronas de Castilla y Aragón, sin posibilidad de llevarse sus pertenencias o propiedades. Esto sirvió para aumentar los ingresos de la monarquía, pero también provocó una pérdida demográfica y que aumentaran los conversos, que serían perseguidos luego por la Inquisición. Contra los musulmanes también se promulgaron leyes para que se convirtieran al cristianismo, lo que hicieron muchos, apareciendo los denominados moriscos, pero no se decretó su expulsión, hecho que ocurriría después, ya en el siglo XVII bajo el reinado de Felipe III. 

- La unificación territorial.

Los Reyes Católicos iniciaron también una política expansionista para unir todos los territorios peninsulares bajo su control y así poder seguir expandiéndose fuera de la Península. Tras la Unión Dinástica de las dos grandes coronas, plantearon políticas diferentes sobre el resto de los territorios:

- Reino de Granada: se creó una coalición de tropas castellanas y aragonesas para conquistar el último territorio musulmán en la Península, poco a poco se fueron ocupando las tierras nazaríes y en 1492, desde el Campamento de Santa Fe, los mismos Reyes Católicos dirigieron la toma de Granada y la entrega de las llaves de la ciudad por el último rey granadino, Boabdil.

- Reino de Navarra: Navarra había quedado aislada de la Reconquista y además tuvo fuertes vinculaciones con el reino francés, sin embargo, Fernando El Católico aprovechará un conflicto sucesorio para ocupar el reino en 1512 e incorporarlo a la Corona de Castilla definitivamente en 1515, aunque el reino conservará sus fueros e instituciones propias.

- Reino de Portugal: desde inicios de la Reconquista, el Reino de Portugal se separa y realizará su propio proceso de avance hacia el sur. Para su anexión, los Reyes Católicos plantean una política matrimonial para que sus herederos consiguieran ostentar la corona de Portugal, la de Castilla y la de Aragón, algo que ocurrirá en tiempos de Felipe II.

- La política internacional y la expansión atlántica.

Tras consolidar su poder peninsular, los Reyes Católicos inician un periodo de expansión exterior, basándose en la política matrimonial, las guerras contra Francia y la expansión hacia África y el Atlántico. 

- La política matrimonial se basó en casar a las hijas de los Reyes Católicos con los principales herederos de los tronos europeos, para que sus descendientes pudieran unificar los territorios y las coronas. Así se casan sus hijas con el heredero del Sacro Imperio Germánico, con el futuro Enrique VIII de Inglaterra o con los reyes de Portugal.

- Los enfrentamientos con Francia: durante el reinado de los Reyes Católicos se inician ya los conflictos con la monarquía francesa por la expansión aragonesa por el Mediterráneo, sobre todo chocando en el norte y sur de Italia, donde Fernando el Católico logra imponer su dominio en Nápoles.

- La expansión sobre África y el Atlántico responde a la continuación del esfuerzo bélico de la Reconquista sobre Granada, se salta el estrecho de Gibraltar y se ocupa Melilla, Orán o Trípoli, consiguiendo bases costeras en el norte de África para el comercio. Pero además se plantea la conquista definitiva del archipiélago canario, ocupando las islas más pobladas (Gran Canaria, La Palma y Tenerife), terminando la conquista en 1496. Esta expansión atlántica chocó con los deseos portugueses de avanzar por la costa africana buscando una ruta hacia las Indias, por lo que se firmó un primer tratado en Alcaçovas en 1479, donde se firmó el dominio portugués sobre la costa africana menos en el espacio que ocupaban las islas Canarias.

Sin embargo, la expansión atlántica tendrá su gran momento con la llegada de Colón a América el 12 de octubre de 1492. Tras ser rechazado por las coronas portuguesa y castellana, al final Isabel la Católica aceptó financiar el proyecto, que buscaba llegar a las Indias por el oeste, planteando la esfericidad de la Tierra. Tras el regreso de Colón, la corona castellana comprendió la envergadura del descubrimiento y se financiaron nuevas expediciones, ocupando primero las islas del Caribe y ya tocando tierras continentales. Este nuevo descubrimiento llevó a la firma de un nuevo acuerdo con Portugal, en Tordesillas (1494) se trazó una línea en medio del Atlántico, los territorios al este serían para Portugal mientras que los situados al oeste serían para Castilla, siendo esta la razón de la posterior colonización portuguesa de Brasil. 

2. LOS AUSTRIAS MAYORES (SIGLO XVI)

    Tras la muerte de Isabel la Católica en 1504, la Corona de Castilla recae en su hija Juana “La Loca”, por lo que el trono será ejercido por su marido Felipe El Hermoso, mientras que Fernando el Católico se retira a la Corona de Aragón. Sin embargo, la prematura muerte de Felipe el Hermoso y la incapacidad para gobernar de Juana hace que los derechos dinásticos recaigan en su primogénito Carlos I, nacido en Gante y aún menor, por lo que será Fernando el Católico el que gobierne hasta su muerte en 1516, dejando la Corona de Aragón también en manos de Carlos I. Pero además, de su padre Felipe el Hermoso ya había heredado los Países Bajos y posteriormente, en 1519 será nombrado Emperador del Sacro Imperio Germánico tras la muerte de su abuelo Maximiliano. De esta manera, Carlos I se convierte en el rey más poderoso de su época, uniendo las coronas de Castilla (junto a sus nuevos territorios americanos), Aragón y sus posesiones en el Mediterráneo, los Países Bajos y la dignidad imperial de Alemania. 

De esta manera se inicia una nueva dinastía, los Austria, cuyo gobierno se basa en situar a la monarquía en la cúspide del sistema y avanzar hacia el autoritarismo y después hacia el absolutismo. Sin embargo, la monarquía de los Austria nunca tuvo un control efectivo de todos los territorios y reinos, pues seguían manteniendo sus instituciones y derechos tradicionales, que tenían que ser respetados por el monarca. 

El gobierno de los Austria se ha denominado como polisinodial. Se basaba en diferentes consejos formados por los grandes nobles del reino y que ayudaban y aconsejaban al monarca en diferentes temas. Así, aparecen consejos que trataban asuntos referidos a un territorio de la monarquía, como el Consejo de Castilla, el Consejo de Indias o el Consejo de Italia, pero también había consejos temáticos, que trababan un aspecto o asunto específico de la monarquía, como el Consejo de Guerra o el Consejo de Hacienda. 

Estos consejos terminaron además por sustituir de hecho a las Cortes, que siguieron siendo territoriales, una por reino, pero que cada vez se convocaron en menos ocasiones y la mayoría de veces para pedir más impuestos por parte de la monarquía. 

2.1 Carlos I (1516-1556)

Política interior: las Comunidades y las Germanías.

    Carlos I llega a España desde Flandes rodeado de consejeros extranjeros que empiezan a ocupar cargos en la Corona de Castilla, lo que provocó el malestar de la nobleza local, pero además, apenas unos años después de su llegada y tras morir su abuelo Maximiliano, pide a las Cortes Castellanas dinero para ser nombrado emperador, marchándose hacia Alemania. Esto provocó malestar en Castilla, que se tradujo en una rebelión de las ciudades castellanas contra el nuevo monarca y los consejeros extranjeros. La rebelión se fue extendiendo por las principales ciudades del reino y al final comenzó a tener un carácter social y antiseñorial, por lo que la nobleza decidió apoyar al emperador y los sublevados fueron vencidos en Villalar (1521), ejecutando a los líderes de la revuelta. 

Algo similar ocurrirá en la Corona de Aragón, donde se inicia una sublevación de las ciudades y los campesinos contra el poder de los nobles que se denominó las Germanías, pero que al final también fracasan al unirse el poder de la monarquía y de los nobles. 

De ambos conflictos salió reforzada la monarquía, pues la nobleza comprendió que necesitaba el ejército real para contener el descontento social, pero Carlos I también comprendió la importancia de Castilla y Aragón dentro de su corona, por lo que se comenzó a apoyar en consejeros de origen peninsular. 

Política exterior: el conflicto religioso.

Carlos V cogió la idea medieval de una monarquía universal y cristiana, donde todo el poder lo concentraran el Emperador y el Papa. Esto chocaba con los intereses de otros estados y pueblos europeos, lo que explica los graves problemas que tuvo en los territorios fuera de la Península:

- Francia se opuso al poder del Emperador y el principal conflicto se produce por el control del norte de Italia, donde el rey francés Francisco I choca con los intereses de Carlos V en el Milanesado. Al final tras la derrota de Pavía y diferentes acuerdos de paz, se termina imponiendo la monarquía española con la paz de Cateu-Cambresis, ya en tiempos de Felipe II.

- El avance de los musulmanes por el norte de África y los Balcanes fue otro de los graves problemas del reinado de Carlos V, donde estuvo a punto de caer Viena en manos otomanas. Este problema quedó sin resolver hasta los tiempos de Felipe II.

Sin embargo el principal problema será la ruptura religiosa de la monarquía de los Austria con la aparición del protestantismo tras la publicación de las Tesis de Lutero. El problema fue que la nueva doctrina fue apoyada por importantes príncipes alemanes, como forma de oponerse al catolicismo del Emperador, produciéndose incluso varias batallas entre los protestantes y las tropas imperiales, que no terminaron por solucionar la cuestión, por lo que al final se firmó la Paz de Augsburgo (1555) donde se reconocía la libertad religiosa de los príncipes alemanes. 

Tras el fracaso de su lucha contra el Protestantismo, Carlos I decidió abdicar y dividir sus territorios entre su primogénito Felipe II y su hermano Fernando. A Felipe II le dejó los territorios peninsulares, América, Flandes y los territorios de Aragón en el Mediterráneo, mientras que a su hermano Fernando, los territorios del Sacro Imperio Germánico y la dignidad Imperial. Después de abdicar, se retiró al monasterio de Yuste donde moriría años después. 

2.2 Felipe II (1556-1598)

Felipe II concentró sus esfuerzos en mantener la hegemonía de la monarquía hispánica y en volver a la unidad del catolicismo, atacando las herejías protestantes que se expandían por Europa. El centro de su monarquía se situará en los reinos peninsulares, sobre todo en Castilla, donde va a situar una capital fija, Madrid, y desde donde dirigirá su enorme imperio sin apenas moverse del Palacio del Escorial. 

Política Interior.

Felipe II intentó imponer el poder del rey en todo el territorio peninsular, lo que chocó en repetidas ocasiones con los fueros de Aragón, cuya nobleza no veía bien el mayor intervencionismo del rey y que aprovecharon cualquier oportunidad para sublevarse y oponerse a un rey que consideraban castellano. Felipe II tuvo que recurrir varias veces al ejército para terminar con estas sublevaciones pero nunca derogó los fueros ni leyes aragonesas. 

Sin embargo, los mayores problemas surgen en Castilla donde se produce una sublevación de los moriscos por la persecución de la Inquisición y la discriminación que sufrían, a lo que se unía el riesgo de que apoyaran ataques musulmanes desde el norte de África. Ante esto, se produce una dura represión por parte de Don Juan de Austria y la deportación hacia otras partes de la Península de los moriscos de las Alpujarras, que se concentraban en el antiguo reino de Granada. 

Política exterior.

Fuera de la Península, Felipe II mantuvo las ideas de su padre, mantener la hegemonía de la monarquía hispánica y además imponer el Catolicismo. Esto le llevará a un reinado en continuas guerras y rebeliones por toda Europa:

- Flandes: Felipe II quiso imponer su poder absoluto sobre los territorios de Flandes, pero el norte se sublevó y además se extendió el Calvinismo, con lo que se unieron intereses religiosos, políticos y nobiliarios contra el monarca español. Al principio se impuso la represión con el Duque de Alba y se lograron algunas victorias militares, pero al final no se pudo evitar el nacimiento de las Provincias Unidas, que se convirtieron en una gran potencia marítima rival de España.

- Inglaterra fue otro problema muy grave durante el reinado de Felipe II, pues pasó de ser un aliado con María Tudor a apoyar al protestantismo y la piratería contra la monarquía española con Isabel I. El problema intentó solucionarse con una gran flota, la Armada Invencible, para invadir Inglaterra. Sin embargo, se dejó el mando en personas que no estaban capacitadas, se produjeron tormentas durante su viaje hacia el norte y además al final fueron vencidos por los barcos ingleses, más ligeros y rápidos. Esta derrota terminó por dar el poder marítimo a Inglaterra, que continuó con su expansión exterior y pudo atacar a los barcos españoles en el comercio con América.

- El tercer gran problema será el avance de los turcos por el Mediterráneo, cuyos piratas asolaban ya las costas italianas y españoles. Felipe II decidió crear una coalición con Venecia y el Papado (la llamada Liga Santa), que terminará venciendo a los otomanos en la Batalla de Lepanto (1571), terminando con la amenaza musulmana en el Mediterráneo Centrla y Occidental.

El gran éxito exterior de Felipe II será la incorporación de Portugal a la monarquía hispánica. El trono portugués quedó vacante en 1580, por lo que el rey castellano exigió sus derechos al trono al ser nieto del rey difunto, por la política matrimonial iniciada en tiempos de los Reyes Católicos. Hubo escasa oposición en Lisboa, cuya nobleza y burguesía aceptó el gobierno de los Austria como una oportunidad para continuar con su expansión marítima, produciéndose así la llamada Unión Ibérica. 

Sin embargo, todo este esfuerzo exterior terminará por arruinar a la monarquía hispánica, durante el reinado de Felipe II se tuvo que recurrir a prestamistas genoveses, e incluso se decretaron varias bancarrotas, creando una situación de crisis económica que heredarán los Austrias Menores durante el siglo XVII. 

2.3 Conquista y colonización de América. 

    Durante el reinado de Carlos I se inicia la conquista del continente americano. Con los Reyes Católicos se habían ocupado las islas del Caribe, pero las riquezas encontradas no respondían a las expectativas creadas en Castilla, que fue la que realizó la conquista de los nuevos territorios. Además, los indígenas de las Antillas casi desaparecieron por las epidemias llevadas por los europeos. 

Sin embargo, las islas del Caribe servirán como plataforma para la conquista de las tierras continentales. Se comienzan a realizar expediciones y pronto llegan noticias de importantes imperios con grandes riquezas. El primero que organiza una expedición es Hernán Cortés, que avanza sobre el territorio de México, pactando con enemigo de los aztecas, a los que logra vencer apresando y ejecutando a su jefe Moctezuma, creando Nueva España, que servirá a su vez de lugar de partida para avanzar hacia el Yucatán, Guatemala y los territorios del norte. 

La segunda gran expedición importante se produce en América del Sur por parte de Francisco Pizarro, que parte de Panamá y entra en el Imperio Inca, asesinando al último inca Atahualpa y tomando la capital Cuzco, fundando el territorio de Perú con capital en Lima. 

Además se realizaron expediciones hacia el norte como las de Cabeza de Vaca hacia Nuevo México y Californi

a, Almagro y Valdivia conquista Chile, Orellana recorre el río Amazonas y Pedro de Mendoza funda Buenos Aires comenzando la ocupación del Río de la Plata. Además, también se conquista en el Pacífico Filipinas, que recibe el nombre en honor del príncipe Felipe, el futuro Felipe II. 

Todos los nuevos territorios se organizaron como la administración castellana. Se crearon Virreinatos, que al principio son dos Nueva España y Perú, dirigidos por un Virrey, que gobernaba en nombre del rey de Castilla con todos sus atribuciones. Luego había gobernadores para las provincias, audiencias para la justicia y el municipio para el poder local. 

Sin embargo lo principal era poner en explotación el nuevo territorio. Se creo la Casa de Contratación, situada en Sevilla, y que controlaba el comercio de productos y la llegada de personas al Nuevo Mundo, lo que ayudó a que habitantes católicos y de la monarquía hispánica llegaran a América, pero restringió el comercio con otras zonas de la Península. 

América empezó rápidamente a comerciar con nuevos productos como la papa, el cacao o el maíz, además de crear grandes plantaciones de caña de azúcar en las tierras conquistadas. Para trabajarlas, en el territorio español apenas se llevaron esclavos africanos, sino que se dio libertad jurídica a los indígenas pero se les obligó a trabajar las tierras de los colonos (encomienda) a cambio de protección. También se inició rápidamente la explotación de las minas, sobre todo de oro y plata, donde destacaron Potosí en Bolivia y Zacatecas al norte de México, explotadas también por indígenas por medio de la mita, que obligaba a las comunidades a mandar un determinado número de hombres a trabajar en las minas. Estos metales se llevaban a la península por medio de flotas organizadas para evitar los ataques de piratas ingleses u holandeses. 

2.4 Economía y sociedad del siglo XVI.

    Las riquezas americanas significaron el auge de la economía castellana durante el siglo XVI, pero ese auge no significó la mejora de la vida de las clases bajas sino que solo sirvió para mantener el estatus social de los grupos privilegiados y para financiar las guerras de la Corona en Europa. 

La población aumentó de manera muy notable en Castilla pero apenas subió en la Corona de Aragón. A esto ayudó el aumento de la producción agrícola, que se realizó con la roturación de nuevas tierras pero también con una mayor concentración de la propiedad, con lo que desapareció el campesinado libre.  También el comercio con América incentivó la producción artesanal, aunque tampoco significó un mayor reparto de la riqueza, sino que la monarquía siguió favoreciendo a la producción lanera de la Mesta sin potenciar la producción local de textiles. 

Por tanto, el comercio fue la gran actividad del siglo XVI con la expansió americana. Desde Castilla se enviaba aceita, vino, trigo, armas, vestidos, etc. y de América llegaba oro y plata, pero también nuevos productos como la papa, el maíz, el cacao o tabaco. El problema se planteó que la enorme cantidad de metal precioso terminaron por aumentar la cantidad de metal en circulación en el comercio europeo, por lo que se produjo un aumento de los precios que perjudicó a los grupos sociales más débiles, sobre todo a partir de 1530. Además, gran parte de esos metales preciosos se utilizaron para pagar los préstamos a banqueros alemanes y genoveses, que permitían mantener la actividad de la corona, además de la financiación de las costosas guerras en el continente europeo con Carlos I y Felipe II. 

En cuanto a la sociedad, se mantuvo la sociedad estamental, donde una minoría privilegiada formada por nobleza y clero, apoyaban a la monarquía, a cambio de ocupar los cargos más importantes en la administración y el ejército, y controlar la gran parte de la propiedad de la tierra. Mientras, los estamentos no privilegiados, los pecheros, que pagaban impuestos, estaban formados por campesinos, que eran una mayoría, y las poblaciones urbanas. Solo tenían en común no ser privilegiados y pagar impuestos, porque había grandes diferencias entre la incipiente burguesía urbana o los que se dedicaban a profesiones liberales como la educación, médicos o abogados, respecto a los campesinos o jornaleros, cuya situación era muy precaria y no hizo sino empeorar durante la dinastía de los Austrias. Por último, había grupos que eran marginados o perseguidos en función de su origen étnico o religioso, así estaban los moriscos o los judíos (marranos), que vivían en sus propios barrios y de forma aislada del resto de la sociedad, y que presionaron para mejorar su situación e incluso hubo varias revueltas durante estos reinados por parte de los moriscos por la persecución oficial a través de la Inquisición, sobre todo con los llamados falsos conversos. 

3. LOS AUSTRIAS MENORES (SIGLO XVII)

    El siglo XVII será un periodo de crisis y declive para la monarquía hispánica, que va perdiendo influencia en el resto del continente con la derrota en sucesivas guerras frente a Francia e Inglaterra, que pasan a dominar la política europea. Además, se produce una crisis económica, social y demográfica a todos los niveles, lo que dificulta mucho el gobierno de los tres reinados del siglo, que serán los de Felipe III, Felipe IV y Carlos II. 

3.1 El Reinado de Felipe III (1598-1621).

    Felipe II inaugura un tipo de gobierno diferente y que mantendrán los Austrias Menores, frente al gobierno directo que ejercieron Carlos I y Felipe II, Felipe III nombrará un valido, que era un miembro de la alta nobleza que gobernará en nombre del rey, lo que creará corruptelas e intereses personales sobre los intereses de la nación. En el caso de Felipe III, durante casi todo su reinado el valido será el Duque de Lerma, y al final de su reinado será el Duque de Uceda. 

Felipe III hereda de su padre un enorme imperio pero también una enorme deuda, que provoca dos bancarrotas a principios del reinado, y también dos largas guerras frente a Inglaterra y las Provincias Unidas. Por tanto, el duque de Lerma lo primero que busca es pacificar el reino y firma un acuerdo de paz con Inglaterra y una paz de 12 años con las Provincias Unidas en Europa, lo que permitió luego iniciar una reforma de la Hacienda para intentar mejorar los ingresos y evitar las bancarrotas. 

De esta manera, se puede decir que su reinado fue pacífico, pues solo intervino en la recién iniciada Guerra de los Treinta Años al final del reinado, y se pudo sanear algo la Hacienda Pública para evitar nuevas bancarrotas de la Corona. 

3.2 El Reinado de Felipe IV (1621-1665)

    Con la llegada al trono del nuevo monarca, Felipe IV, cambia la política exterior e interior. El nuevo valido, el Conde Duque de Olivares plantea una reforma interior del reino y volver a las guerras europeas para restablecer el poder de la monarquía hispánica, poniendo todos los recursos de la Corona en este empeño, lo que provocará una crisis a todos los niveles. 

En el exterior, la monarquía hispánica interviene en todos los frentes que se van abriendo en la Guerra de los Treinta Años, y aunque al principio consigue victorias junto al Emperador austriaco frente a los protestantes, Francia no deseaba una victoria de la Casa de Austria, por lo que entra en el conflicto frente a las tropas españolas y las vence en sucesivas batallas, por el agotamiento de los recursos y la rebelión en el interior de España. 

Al final, el Conde Duque de Olivares será cesado y el nuevo valido, Luis de Haro, firma la paz de Westfalia (1648), con la que termina la Guerra de los Treinta Años, donde se confirma la derrota de los Habsburgo españoles y austriacos, la supremacía francesa en el continente, la independencia definitiva de las Provincias Unidas y la aceptación de la pluralidad religiosa. Pero Francia no firmó la paz con España y será ya en la Paz de los Pirineos en 1659, ya en tiempos de Carlos II, cuando España reconoce su derrota total y entrega varios territorios a Francia, como el Rosellón o Cerdaña,  y se unen las dos dinastías por matrimonio. 

Toda esta actividad en el exterior se logra gracias a las peticiones de dinero y soldados a los diferentes reinos de la monarquía hispánica, y el Conde Duque de Olivares lo hará con la aprobación de la Unión de Armas, que planteaba la creación de un gran ejército con la aportación de hombres y de financiación por parte de todos los territorios de la Corona, rompiendo así los fueros tradicionales de la Corona de Aragón, pues tradicionalmente era Castilla la que más aportaba. 

Ante esto se produce una sublevación en 1640 en Cataluña, y que luego se extenderá a Portugal y otros territorios como Andalucía o Aragón. 

En Cataluña, tras comenzar la guerra con Francia, llegaron muchos soldados reales que provocaron el malestar entre la población, estallando la situación en junio de 1640 en el llamado Corpus de Sangre, donde fue asesinado el virrey y perseguidos los funcionarios reales. Ante esto, el Conde Duque de Olivares envía al ejército real y los catalanes piden ayuda a Francia, con lo que crean un estado independiente pero protegido por la corona francesa. Al final, las autoridades catalanas ven que el centralismo francés de los Borbones es aún más fuerte que el de los Austrias, por lo que se rompen poco a poco los lazos con Francia y Barcelona es tomada por las tropas reales españolas en 1652, terminando la rebelión. 

Esta inestabilidad en Cataluña será aprovechada por el reino de Portugal para separarse de la monarquía española. La nobleza y la burguesía portuguesa ya habían mostrado su rechazo a las medidas unificadoras del Conde Duque de Olivares, y además veían preocupados el declive español para la protección de sus colonias de ultramar. Por esto, aprovechan los problemas en las guerras en Europa y en Cataluña para declarar la independencia, nombrar rey al Duque de Braganza como Juan IV y buscar el apoyo de los enemigos de España, sobre todo Francia e Inglaterra para consolidar la revuelta. Al final, se produjo la independencia sin apenas oposición y todos los intentos militares y diplomáticos de España por evitarlo fracasaron. 

Esta situación de inestabilidad y crisis de la monarquía intentó ser aprovechada también por otros territorios para declarar su separación de la monarquía hispánica, así en Andalucía se rebeló el Duque de Medina-Sidonia, familiar de los nuevos reyes portugueses, que pretendía crear un reino independiente, pero su sublevación fue aplastada al no contar con apoyo popular. Algo similar ocurrió en Aragón, donde el Duque de Híjar intentó separar el reino del poder de los Austrias solicitando el apoyo exterior, pero la revuelta también fracaso. 

Al final, tras el gobierno de Felipe IV, se confirmó el declive de la monarquía hispánica, que pasó a un segundo plano internacional a nivel europeo, y cuya estructura política quedó ya muy debilitada hasta la llegada de los Borbones a principios del siglo XVIII. 

3.3 El reinado de Carlos II (1665-1700) y la crisis sucesoria. 

    Tras morir Felipe IV, su hijo apenas contaba con cuatro años, fue nombrado rey como Carlos II, empezando con un reinado de regencia y ya proclamado rey en su mayoría de edad en 1775. El gobierno seguiría en manos de diferentes validos como el Duque de Medinaceli o el Conde de Oropesa, que iniciaron medidas de regeneración del país en la economía y la administración, aunque resultó difícil ante las continuas guerras planteadas por Francia, que se apoderó de más territorios españoles en Europa. 

Sin embargo, el reinado destaca por la débil salud del monarca y la inexistencia de un heredero, lo que hizo que las diferentes monarquías europeas fueran planificando un cambio de dinastía en el trono español. Francia dejó de atacar a España porque Luis XIV quería el trono para su nieto Felipe de Anjou, mientras que el otro candidato con posibilidades fue el hijo del emperador de Austria, el Archiduque Carlos. Al final el testamento de Carlos II, con muchas intrigas palaciegas, terminó por dejar el trono a Felipe de Anjou siempre que renunciara a la corona francesa, algo que no hizo, por lo que se inició la Guerra de Sucesión Española, donde por un lado lucharon Francia y Castilla y por otro las principales potencias europeas junto a la Aragón. 

3.4 La crisis del siglo XVII

    El siglo XVII será de crisis generalizada en todo el continente europeo, pero los efectos serán más profundos en los reinos hispánicos. La crisis será a todos los niveles, tanto social como económica. 

En demografía, la población pasó de 8,5 millones en el año 1600 a 7,5 en 1700. La causa del descenso será múltiple, se produce una emigración importante hacia los territorios americanos por la crisis en el territorio peninsular, también se producen bajas en las continuas guerras en Europa y en las luchas civiles dentro de los reinos peninsulares, además se expulsó a los moriscos en época de Felipe III, y a todo esto se unió una serie de malas cosechas, que debilitó a la población por la mala alimentación, antes de la llegada de un conjunto de epidemias, como la peste, que asolaron la Península entre 1601 y 1685. 

La agricultura experimentó un retroceso, primero las condiciones climáticas no fueron buenas, con un enfriamiento del clima y la pérdida de cosechas, a lo que se unió el abandono de tierras de cultivo por la despoblación, y que además no se invertían los beneficios en la mejora de la producción sino que se impone un tipo de vida rentista, donde los grandes propietarios no reinvierten sino que compran más propiedades sin aumentar la producción. La Mesta también vio reducido el número de cabezas de ganado, por la falta de pastos y la destrucción provocada por las guerras en la Península, sobre todo en Cataluña y Portugal.

También la industria y el comercio sufrieron un marcado descenso. La escasa producción interna, que no se había modernizado, hizo que los productos extranjeros acapararán el mercado peninsular, unido a que descendieron las exportaciones con la pérdida de los territorios europeos extrapeninsulares, mercado que además también se redujo en el interior por el aumento de los impuestos y la pérdida de poder adquisitivo de una población que descendía y cada vez más empobrecida. 


ACTIVIDADES BLOQUE III

1. Realiza un eje cronológico de la Edad Moderna en España, debes situar el reinado de los Reyes Católicos, Carlos I, Felipe II, Felipe III, Felipe IV y Carlos II, además, después complétalo con los acontecimientos más importantes de cada reinado. Recuerda que debes respetar los espacios en el eje cronológico, que deben tener relación con el espacio temporal que ocupan.

2. Define los siguientes conceptos, recuerda que deben tener vinculación con el contexto del tema que estamos trabajando en clase

- Valido.                    - Batalla de Lepanto.

- Sistema polisinodial.            - Paz de Augsburgo.

- Unión Dinástica o Formal.        - Guerra de los Treinta Años.

- Unión de Armas.                - Armada Invencible.

- Encomienda y mita.            - Sociedad Estamental.

3. Responde a las preguntas siguientes con la información del mapa:

a) ¿Qué acontecimiento o hecho histórico refleja el mapa? ¿Cuándo comenzó y qué reino peninsular lo realiza?

b) ¿Desde dónde parten las expediciones para conquistar territorio continental? ¿Qué tres grandes imperios son conquistados y por quién?

c) Describe brevemente las consecuencias para España del descubrimiento y conquista de América.

d)  Describe brevemente las condiciones de vida en las que terminaron los indígenas americanos tras la colonización castellana.