BLOQUE IV: EL SIGLO XVIII, LA LLEGADA DE LOS BORBONES
BLOQUE IV: EL SIGLO XVIII, LA LLEGADA DE LOS BORBONES
CRITERIOS DE EVALUACIÓN
1. Localizar diversas fuentes tanto primarias como secundarias, para seleccionar, analizar y extraer información histórica relevante, sintetizarla y explicarla mediante distintos procedimientos y con variados recursos como la elaboración de mapas conceptuales, temáticos, líneas del tiempo, etc., sirviéndose de los conocimientos adquiridos, valorando críticamente su contenido y fiabilidad, así como su grado de idoneidad para el fin deseado e insertando la información obtenida en el contexto adecuado.
5. Analizar las causas y consecuencias de la Guerra de Sucesión española como conflicto civil y europeo, explicando las características del nuevo orden internacional, del Estado borbónico emergente y sus principales diferencias con el modelo político de los Austrias, a través de la reflexión en torno a los mecanismos de difusión y las repercusiones del pensamiento ilustrado y de las reformas políticas, económicas y administrativas que se acometen en los diferentes sectores productivos y territorios del estado, detallando los cambios introducidos, los objetivos de la nueva tendencia centralista de los borbones y el despegue económico de Cataluña.
ESTÁNDARES DE APRENDIZAJE
1. Busca información de interés (en libros o Internet) sobre la importancia cultural y artística de un personaje históricamente relevante, hecho o proceso histórico y elabora una breve exposición.
2. Representa una línea del tiempo situando en una fila los principales acontecimientos relativos a determinados hechos o procesos históricos.
3. Responde a cuestiones planteadas a partir de fuentes históricas e historiográficas.
4. Distingue el carácter de las fuentes históricas no sólo como información, sino como prueba para responder las preguntas que se plantean los historiadores.
42. Explica las causas de la Guerra de Sucesión Española y la composición de los bandos en conflicto.
43. Representa una línea del tiempo desde 1700 hasta 1788, situando en ella los principales acontecimientos históricos.
44. Detalla las características del nuevo orden europeo surgido de la Paz de Utrecht y el papel de España en él.
45. Define qué fueron los Decretos de Nueva Planta y explica su importancia en la configuración del nuevo Estado borbónico.
46. Elabora un esquema comparativo del modelo político de los Austrias y el de los Borbones.
47. Explica las medidas que adoptaron o proyectaron los primeros Borbones para sanear la Hacienda Real.
48. Describe las relaciones Iglesia-Estado y las causas de la expulsión de los jesuitas.
49. Compara la evolución demográfica del siglo XVIII con la de la centuria anterior.
50. Desarrolla los principales problemas de la agricultura y las medidas impulsadas por Carlos III en este sector.
51. Explica la política industrial de la monarquía y las medidas adoptadas respecto al comercio con América.
52. Especifica las causas del despegue económico de Cataluña en el siglo XVIII.
53. Comenta las ideas fundamentales de la Ilustración y define el concepto de despotismo ilustrado.
54. Razona la importancia de las Sociedades Económicas del Amigos del País y de la prensa periódica en la difusión de los valores de la Ilustración.
ÍNDICE
1. La Guerra de Sucesión Española (1700-1715).
- Causas del conflicto.
- Desarrollo de la Guerra de Sucesión en Europa y en la Península Ibérica.
2. Reinado de Felipe V (1700-1746).
- Los Decretos de Nueva Planta.
- La centralización política y la unificación territorial.
- Política exterior: los primeros Pactos de Familia.
3. Reinado de Fernando VI (1746-1759)
4. Reinado de Carlos III (1759-1788)
- Política interior: las reformas ilustradas.
- Política exterior: el Tercer Pacto de Familia.
1. LA GUERRA DE SUCESIÓN ESPAÑOLA (1700-1715)
Causas del conflicto.
Durante el reinado de Carlos II, se comenzó a plantear la sucesión al trono español porque el rey no tenía herederos. Durante sus últimos años, Carlos II dictaminó que el trono pasará a Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia, por lo que se produciría la unión bajo la dinastía de los Borbones de las coronas francesa y española, lo que rompería el equilibrio continental y daría más poder a Francia.
Ante esta situación, el resto de potencias europeas empiezan a apoyar a otro pretendiente a la corona española, que era el Archiduque Carlos, de la casa de Austria.
Además, dentro de la Península también se produce un choque de intereses, pues Castilla apoya al candidato francés porque su idea de centralización estatal, rompería con el sistema de la monarquía de los Austria, donde Castilla llevaba el peso de los impuestos de la Corona, mientras que Aragón apoyará al Archiduque Carlos, para que continuara ese sistema que le beneficiaba frente al centralismo de los Borbones.
Desarrollo de la Guerra de Sucesión en España y en la Península Ibérica.
Desde que Felipe de Anjou es proclamado rey como Felipe V, se forma en Europa una coalición liderada por Austria pero donde también participan Gran Bretaña, las Provincias Unidas, Prusia, Saboya y Portugal, que luchan contra Francia.
Las batallas se generalizan a partir de 1702 y afectan sobre todo al norte de Italia, Flandes y territorios coloniales en ultramar.
Sin embargo, en 1711 se produce un hecho que cambia la guerra, pues muere el emperador austriaco y el Archiduque Carlos sube al trono de Viena, con lo que si conseguía también trono español, se produciría un desequilibrio al unirse Austria y España. Por esta razón, Gran Bretaña y las Provincias Unidas dejan de apoyar al candidato austriaco y comienzan a negociar una paz con Francia y España. Además, se logra que Felipe de Anjou renuncie a sus derechos sobre el trono francés, con lo que si conseguía el trono español, no podrían unirse en un futuro ambos reinos bajo su gobierno.
Con esta nueva situación, se producen los tratados de Utrecht y Rastadt, que crearan un nuevo mapa de equilibrio en Europa durante casi todo el siglo XVIII. Los principales acuerdos fueron:
- España perdió sus territorios en Europa, perdió Flandes y el norte de Italia, que pasan a manos austriacas y de Saboya.
- Gran Bretaña consiguió convertirse en la mayor potencia marítima mundial, logrando lugares estratégicos en el Mediterráneo, como Gibraltar y Menorca, además de lograr el “navío de permiso”, que le permitía negociar legalmente con las colonias americanas españolas.
- Se creó un sistema de equilibrios en el continente, entre Francia, Gran Bretaña, Austria y Prusia.
En España también se produce al mismo tiempo una guerra civil entre Castilla y Aragón. Los intereses de Castilla para apoyar a Felipe de Anjou eran sobre todo para terminar con la dinastía de los Austria, cuyo sistema había terminado por arruinar al país, pero Aragón desconfiaba del centralismo de los franceses, además de que tras el fracaso de la crisis de 1640 había miedo a la actuación de los franceses. La guerra en el interior siempre estuvo dominada por las tropas castellanas, que poco a poco van ocupando el territorio de Aragón, con victorias sobre el reino de Aragón, Valencia y finalmente Cataluña, ya en 1714.
2. EL REINADO DE FELIPE V (1700-1746)
La llegada de la Dinastía de los Borbones a España significó un cambio profundo en las estructuras del estado, dejando atrás el sistema de gobierno de los Austria pero implantar el Absolutismo, donde el monarca pasa a controlar todo el poder por medio de cargos nombrados directamente por él.
- Decretos de Nueva Planta.
Para lograr ese control sobre el territorio, durante la guerra de Sucesión y según va conquistando los diferentes territorios de la Corona de Aragón, Felipe V va promulgando los Decretos de Nueva Planta, en 1707 se aprueban para los reinos de Aragón y Valencia, en 1715 para el reino de Mallorca, y ya en 1716 para los Condados Catalanes. Estos decretos suprimen los fueros, leyes propias e instituciones de la Corona de Aragón, que pasan a regirse por las leyes y fueros castellanos. De esta manera todos los territorios de la Corona Hispánica pasan a ser controlados directamente por la Corona, excepto Navarra y el País Vasco, que conservan sus fueros porque durante la contienda apoyaron a Felipe V.
- La centralización política y la unificación territorial.
Tras la victoria militar, Felipe V cambió el sistema político del monarquía española. Desapareció el sistema polisinodial de los Austria, pues los consejos van desapareciendo o integrándose unos en otros, donde solo tendrá cierta relevancia el Consejo de Castilla. Para sustituir a estos consejos, el monarca va nombrando a los secretarios reales, que poco a poco se van encargando de diferentes áreas, como Guerra, Marina, Indias, Justicia o Hacienda, siendo lo antecedentes de los actuales ministros. Lógicamente era un cargo nombrado directamente por el monarca, con lo que el rey pasaba a controlar amplios aspectos del gobierno del reino.
Además, para controlar de manera efectiva todo el territorio, se crea una nueva división territorial, en diferentes provincias, que estarían dirigidas por un Capitán General, cargo de carácter militar y que tenía amplias atribuciones en su provincia, sustituyendo a los virreyes excepto en América.
Para controlar las ciudades también se crea otro cargo, el intendente, que es un cargo nombrado directamente por el monarca y que controla al corregidor y a las autoridades de las ciudades peninsulares, además tenian amplias funciones como controlar la administración, la recaudación de impuestos o impartir justicia.
Con los capitanes generales y los intendentes, la monarquía pasó a controlar el territorio de una manera efectiva, con lo que creció la recaudación de impuestos y se debilitó la posible oposición de la nobleza o la burguesía de las ciudades contra la nueva política centralista de los Borbones.
El otro gran poder que faltaba por someter a la nueva dinastía era la Iglesia, y para eso Felipe V firma un concordato en 1737, donde consigue mantener y aumentar las regalías (por las que el monarca podía nombrar a los cargos eclesiásticos por encima del Papado) y además consigue que la monarquía se quedará con los ingresos de las sedes episcopales vacantes y que la Iglesia comenzará a pagar ciertos impuestos.
Por último se debe destacar la creación de un ejército profesional y permanente, mantenido por la corona pero que serviría para evitar sublevaciones nobiliarias, además de asegurar la Corona frente a guerras o ataques exteriores. Para eso se impuso un nuevo sistema de reclutamiento, se fomentó la construcción de nuevos astilleros o se aumentaron los arsenales militares por todo el territorio.
- Política Exterior: los primeros Pactos de Familia.
Tras su llegada al trono, Felipe V inició el llamado revisionismo, que consistía en asegurar el dominio marítimo para negociar con el Imperio Español americano, además de plantear la recuperación de los territorios e influencias perdidos en Europa con los acuerdos de Utrecht.
Al principio se opta por campañas militares, como la ocupación de Cerdeña y Sicilia, pero que rápidamente tuvo una respuesta por las potencias europeas para restablecer lo acordado en Utrech. Ante esto, Felipe V optó por la vía diplomática aliándose con la corona francesa, lo que se conoce como los Pactos de Familia. Se producen dos durante el reinado de Felipe V, que consiguen controlar de nuevo algunos territorios perdidos por medios diplomáticos o participando en contiendas europeas del lado francés, así el infante Don Carlos, tercer hijo de Felipe V, logra el trono de Nápoles, volviendo el dominio hispano a Italia.
3. EL REINADO DE FERNANDO VI (1746-1759)
Tras la muerte de Felipe V llega al trono español su segundo hijo, Fernando VI, pues el primogénito había muerto en 1924 tras un brevísimo reinado con el nombre de Luis I.
Fernando VI se va a apoyar en dos importantes personajes, José de Carvajal y el Marqués de Ensenada, que frente a la política exterior belicista de Felipe V, plantean una política de equilibrio y de neutralidad exterior, volcándose en la reconstrucción interior. Ensenada buscó impulsar los sectores productivos (agricultura, obras públicas y el comercio con ultramar), además de reformar Hacienda para sanear los ingresos de la Corona
Sin embargo, este intento de neutralidad y de restructuración interior se vio truncado por la muerte del monarca en 1759 sin descendencia, por lo que la corona recayó sobre el tercer hijo de Felipe V, Carlos III, rey de Nápoles Dos Sicilias.
4. REINADO DE CARLOS III (1759-1788)
Con la muerte de Fernando VI, el trono recayó en el tercer hijo de Felipe V, Carlos, que ya era rey de Nápoles, donde renunció al trono y es coronado como nuevo rey de España como Carlos III, produciéndose un cambio en el interior y en la política exterior.
Política Interior: las reformas ilustradas.
En el interior, con la llegada del monarca se instala en España el Despotismo Ilustrado, que significaba mejorar la situación de los súbditos, sobre todo en la economía y en la organización del estado, que se empieza a profesionalizar, pero siempre dentro de un sistema político absolutista donde el poder seguía centralizado en manos del rey.
Carlos III llega a Madrid acompañado de sus asesores italianos como Grimaldi o el marqués de Esquilache, que inician unas rápidas reformas para liberalizar la economía y disminuir las desigualdades sociales.
El problema se plantea porque fueron años de malas cosechas y subió el precio de los productos de primera necesidad, además de que los nobles se oponían a los asesores reales extranjeros, que estaban aprobando leyes en contra de sus derechos como privilegiados. Ante esto, se produce el motín de Esquilache (1766), contra una orden de no poder vestir un tipo de sombrero y capa, típicas de España. Carlos III al final acepta destituir a Esquilache y apoyarse en nobles españoles.
Así se inicia una segunda etapa de su reinado, donde será asesorado por importantes ilustrados españoles como Floridablanca, Campomanes, Jovellanos o el Conde de Aranda, que iniciarán un ambicioso programa de reformas:
- Reformas religiosas: se intenta disminuir el poder de la Iglesia, por lo que se aplica el Regalismo (que permitía al rey nombrar cargos religiosos), se decreta la expulsión de los Jesuitas (1767) y se limitó el poder de la Inquisición.
- Reformas económicas: En la agricultura se intentó mejorar la producción y para ello se redujo el poder de la Mesta, se colonizaron nuevas tierras , sobre todo en Sierra Morena, se desamortizaron bienes comunales para ponerlos en explotación, pero el problema es que no se cambio la estructura de la propiedad de la tierra, porque aunque se plantean muchas ideas, al final no es aprobada ninguna ley que perjudicara el dominio nobiliario sobre la tierra.
En el comercio, se apuesta por una mayor liberalización y el abandono del mercantilismo, como se observa en la mayor libertad para comerciar con cereales o vino, o la liberalización del comercio con América desde cualquier puerto español, rompiendo el monopolio de Sevilla y Cádiz.
Por último se intenta aumentar los ingresos de Hacienda con la creación del Banco Nacional o la aparición de la Lotería Nacional.
- Reformas militares: Se aprobó un servicio militar obligatorio por un sistema de quintas, además de profesionalizar los mandos y crear nuevas normativas castrenses.
- Reformas institucionales: se intentó controlar los gobiernos municipales, reduciendo el poder de los nobles, por lo que se crean dos nuevas figuras que son elegidos por la población: los síndicos y el diputado del común.
- Reformas Sociales: Destaca el apoyo para la expansión de la educación y la cultura, a la que contribuyen de manera importante las Reales Sociedades Económicas de Amigos del País. También se actuó con minorías como los gitanos, los grupos marginados de las ciudades, etc.
Sin embargo, todas estas reformas tenían un problema con el absolutismo y la sociedad estamental, porque los privilegiados se oponían a las reformas que les quitaban derechos que consideraban suyos, por lo que al final la sociedad estamental se mantuvo y perdurará hasta las revoluciones del siglo XIX.
Política Exterior.: el Tercer Pacto de Familia
Carlos III abandonó la política exterior de neutralidad de Fernando VI y firma el Tercer Pacto de Familia con Francia, que lleva a España a entrar en diferentes guerras contra Gran Bretaña. Se entra en la guerra de los Siete Años, donde se consigue el control de Luisiana, y luego la Guerra de Independencia de las 13 Colonias, donde España apoya a los sublevados americanos contra Gran Bretaña, logrando recuperar Florida y Menorca en la Paz de París, pero que a la larga fue negativa porque permitió ver a las colonias españolas que la independencia de las metrópolis europeas era posible.
El problema se planteó al morir Carlos III y la subida al trono de su hijo Carlos IV, cuyo reinado se inicia en 1788, un año antes del inicio de la Revolución Francesa, que marcará todo su reinado junto a la incapacidad del rey para gobernar y los intereses de su valido u hombre fuerte, Godoy, que sumirán al país en una crisis sucesoria que desembocará en la Guerra de la Independencia contra los franceses.