BLOQUE V: LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-1833)
BLOQUE V: LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-1833)
CRITERIOS DE EVALUACIÓN
1. Localizar diversas fuentes tanto primarias como secundarias, para seleccionar, analizar y extraer información histórica relevante, sintetizarla y explicarla mediante distintos procedimientos y con variados recursos como la elaboración de mapas conceptuales, temáticos, líneas del tiempo, etc., sirviéndose de los conocimientos adquiridos, valorando críticamente su contenido y fiabilidad, así como su grado de idoneidad para el fin deseado e insertando la información obtenida en el contexto adecuado.
6. Explicar y valorar las relaciones de España y Francia en el marco de la Revolución Francesa y analizar la crisis del Antiguo Régimen en España como consecuencia del origen y desarrollo del liberalismo, a partir del estudio de los principales acontecimientos y repercusiones de la Guerra de Independencia, de la labor legisladora de las Cortes de Cádiz, de las relaciones entre absolutismo y movimiento liberal en las distintas fases del reinado de Fernando VII y de las causas y repercusiones de la emancipación de las colonias americanas, empleando para ello el análisis comparado de distintas fuentes históricas e historiográficas y, de manera especial, el tratamiento que confiere Goya en su obra pictórica a tales acontecimientos históricos.
ESTÁNDARES DE APRENDIZAJE
1. Busca información de interés (en libros o Internet) sobre la importancia cultural y artística de un personaje históricamente relevante, hecho o proceso histórico y elabora una breve exposición.
2. Representa una línea del tiempo situando en una fila los principales acontecimientos relativos a determinados hechos o procesos históricos.
3. Responde a cuestiones planteadas a partir de fuentes históricas e historiográficas.
4. Distingue el carácter de las fuentes históricas no sólo como información, sino como prueba para responder las preguntas que se plantean los historiadores.
55. Resume los cambios que experimentan las relaciones entre España y Francia desde la revolución Francesa hasta el comienzo de la Guerra de Independencia.
56. Describe la Guerra de la Independencia: sus causas, la composición de los bandos en conflicto y el desarrollo de los acontecimientos.
57. Compara las Cortes de Cádiz con las cortes estamentales del Antiguo Régimen.
58. Comenta las características esenciales de las Constitución de 1812.
59. Detalla las fases del conflicto entre liberales y absolutistas durante el reinado de Fernando VII.
60. Define el carlismo y resume su origen y los apoyos con que contaba inicialmente.
61. Representa una línea del tiempo desde 1788 hasta 1833, situando en ella los principales acontecimientos históricos.
62. Representa en un esquema las diferencias, en cuanto a sistema político y estructura social, entre el Antiguo Régimen y el régimen liberal burgués.
63. Explica las causas y el desarrollo del proceso de independencia de las colonias americanas.
64. Especifica las repercusiones económicas para España de la independencia de las colonias americanas.
65. Busca información de interés (en libros o Internet) sobre Goya y elabora una breve exposición sobre su visión de la guerra.
ÍNDICE
1. El reinado de Carlos IV (1788-1808)
- La Revolución Francesa y su influencia en la Corona Española.
- El gobierno de Godoy.
2. La Guerra de la Independencia (1808-1814)
- El desarrollo de la guerra.
- El gobierno de José I Bonaparte y la Constitución de Bayona.
- Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812.
3. Reinado de Fernando VII (1814-1833)
- La vuelta al Antiguo Régimen: el Sexenio Absolutista. (1814-1820)
- El Trienio Liberal (1820-1823)
- La Década Ominosa (1823-1833)
4. La independencia de la América Española.
- Causas de la independencia.
- Desarrollo de la guerra.
1. EL REINADO DE CARLOS IV (1788-1808)
La Revolución Francesa y su influencia inicial en la Corona Española
Cuando Carlos IV sube al trono en 1788 intenta continuar con las reformas de su padre, apostando por el Despotismo Ilustrado, con reformas moderadas y sin cambiar las bases del absolutismo real. Sin embargo, la escasa personalidad del monarca se unió a la crisis que provoca en toda Europa con el estallido en 1789 de la Revolución Francesa.
Carlos IV mantiene en su puesto a los grandes ministros ilustrados como Floridablanca o Aranda, que eran partidarios de reformas controladas desde el poder frente a las ideas revolucionarias que llegaban desde Francia. Por eso, se decretó la censura sobre las noticias que llegaban desde París, además de prohibir libros liberales, acusados de ir contra el cristianismo y el Rey. Sin embargo, se intentó mantener una política exterior de negociación con las nuevas autoridades francesas, el objetivo era salvar al rey Luis XVI, también de la dinastía de los Borbones, aunque no se logró y el monarca francés fue guillotinado, lo que provocó un cambio en la política exterior francesa.
El gobierno de Godoy
Este fracaso provocó la llegada al gobierno de Godoy, que será el hombre fuerte durante el resto del reinado de Carlos IV, y se radicaliza la posición española frente a la Revolución Francesa, se declara la guerra a Francia junto al resto de potencias europeas, pero aunque España consiguió algunas victorias iniciales, al final los franceses ocupan el País Vasco, por lo que Godoy firma un acuerdo de paz en Basilea, donde España recupera todos los territorios ocupados y que une a España a Francia, cambiando el país de bando y empezando a luchar ahora contra las potencias europeas, sobre todo Inglaterra y Portugal. Dentro de esta guerra destaca sobre todo la batalla marítima de Trafalgar (1805), donde las marinas de Francia y España fueron vencidas por los británicos cerca de Cádiz, dejando desprotegidas las colonias americanas españolas frente a la marina británica.
Durante el gobierno de Godoy, España va uniéndose poco a poco a los intereses franceses, sobre todo con Napoleón Bonaparte, que influye en Godoy y lo convence para firmar el tratado de Fontainebleau, en 1807, donde se permitía el paso de las tropas francesas por el territorio español para atacar Portugal, aliado de Inglaterra. Sin embargo, lo que se produjo poco a poco fue la ocupación de las principales ciudades españolas por parte del ejército francés, dirigido por Murat. Ante la situación, se produjo una revuelta contra Carlos IV y Godoy, el llamado Motín de Aranjuez, y que pedía la marcha de ambos y que la corona fuera al príncipe heredero Fernando, cuya enemistad con Godoy era manifiesta.
Al final, Godoy es destituido y Napoleón convence a Carlos IV y el príncipe Fernando que acudan a Bayona, en la frontera con Francia, para arreglar la sucesión al trono español, consiguiendo que al final el trono recayera en su hermano José I Bonaparte, que es nombrado rey de España, incluyendo al país en uno de los estados satélites que Napoleón había ido creando en Europa durante las guerras napoleónicas.
2. LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA (1808-1814)
El desarrollo de la guerra.
Tras la ocupación del territorio, los generales franceses pasaron a controlar el país y suplantaron a la Junta de Gobierno que dejó Fernando VII, que carecía de poder por la presencia militar francesa. Ante esto, poco a poco aparece el malestar de la población española, que estalla el 2 y 3 de mayo de 1808 con un levantamiento para que no se llevaran a Bayona al resto de la familia real, lo que provocó una dura represión por parte del ejército francés, lo que extendió el levantamiento a muchas otras ciudades del país.
Para organizar el vacío de poder, se fueron creando juntas en pueblos y ciudades, formadas por nobles, burgueses y comerciantes, que buscaban salvar la independencia del país pero que planteaban diferentes concepciones del futuro estado, por lo que también se empieza a plantear un conflicto entre liberales y absolutistas, pero que queda en un segundo plano inicialmente por la lucha contra los franceses. Estas juntas se unifican en una Junta General Suprema, presidida por Floridablanca, que asume la dirección de la guerra, un gobierno alternativo al de José I Bonaparte y que pacta con Inglaterra y sus aliados la guerra contra Napoleón.
Esta reacción popular sorprendió a los franceses, que traen más soldados al territorio español y llevan hasta Madrid a José I, pero la resistencia fue muy dura, con ciudades que resisten al ejército francés como Zaragoza o Girona. A esto se une que en 1808, un ejército de ingleses y españoles logra vencer por primera vez a un ejército de Napoleón en Bailén, por lo que José I debe abandonar Madrid y los franceses retroceden hasta el Ebro.
Ante esta situación, Napoleón decide terminar con la revuelta y entra en la Península con un gran ejército y sus mejores generales, venciendo a las tropas españolas en Somosierra y devolviendo a su hermano a Madrid, al mismo tiempo que la Junta Suprema huía a Sevilla y posteriormente a Cádiz ante el avance de las tropas francesas.
La nueva situación, de inferioridad de los españoles frente a los franceses, hace que cambie la táctica y se pase a una guerra de guerrillas, donde no existe un ejército organizado sino que es la población civil, antiguos militares o incluso bandoleros, la que actúa de manera rápida contra el ejército francés en cualquier lugar y en cualquier momento, siendo muy difícil la defensa para el ejército invasor. Además, a esto se une que Napoleón comienza a perder la guerra en Europa y que los ingleses desembarcan en la Península para ayudar al ejército español; ante esto, Napoleón decide firmar el Tratado de Valençay, donde consigue la paz con España a cambio de la entrega del trono a Fernando VII “El Deseado”,
El gobierno de José I Bonaparte y la Constitución de Bayona.
Tras conseguir la corona en las Abdicaciones de Bayona, Napoleón la entregó a su hermano, que fue coronado como rey de España y de las Indias, convocando una asamblea de notables españoles en Bayona. Allí se elabora una nueva ley, el Estatuto de Bayona, donde aparecen recogidos elementos del liberalismo político y económico, como los derechos de inviolabilidad de la propiedad, libertades como de imprenta o de expresión, la abolición de muchos elementos del Antiguo Régimen y la concentración del poder en el rey pero con la elección por sufragio censitario de unas Cortes Bicamerales (Senado y Cortes). Sin embargo, el texto también tenía elementos del Absolutismo para conseguir el apoyo de clero y de los grandes nobles, como era mantener la confesionalidad del Estado y el mayorazgo.
Este Estatuto liberal consiguió que una parte de las élites españolas apoyaran al nuevo monarca francés, que numéricamente no eran relevantes pero eran una parte cualificada de los sectores políticos, económicos y culturales del país. Serán los llamados Afrancesados, que serán considerados como traidores por parte de la población española y que serán represaliados al acabar la guerra o se exiliarán cuando se retire el ejército francés en 1814.
Todo el reinado de José I Bonaparte estuvo marcado por la guerra, por lo que sus proyectos para mejorar la Hacienda Pública, reducir el poder de la nobleza, reformar la Justicia con la creación de nuevas Audiencias o la nueva división territorial del país en 38 provincias o prefecturas, siguiendo el modelo francés, no tuvieron efecto ni se pudieron aplicar.
Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812.
Durante la ocupación francesa, la Junta Suprema que dirigía el país se trasladó primero a Sevilla y después a Cádiz huyendo del avance del ejército francés. Se refugian en Cádiz al ser un enclave fácil de defender y que contaba con el apoyo marítimo de los enemigos de Napoleón, por eso será allí donde se convoquen las Cortes Generales que elaborarán la primera constitución de la historia de España. Además, será ese aislamiento y la abierta sociedad gaditana la que haga que al final las Cortes tengan un claro carácter liberal y burgués, frente al absolutismo imperante en gran parte del territorio español.
Tras la convocatoria de elecciones a Cortes, con las dificultades para llevarlas a cabo por la guerra, se convoca en Cádiz a los nuevos representantes del país, donde rápidamente aparecen varias tendencias, con absolutistas que no querían ningún cambio en el sistema político, con moderados que deseaban abandonar el Antiguo Régimen pero sin un cambio traumático, y luego los liberales, que querían acabar con el Antiguo Régimen, y que serán los que se impongan.
La labor legislativa de las Cortes fue muy importante, destacando sobre todo la desaparición del Antiguo Régimen y la elaboración de la nueva constitución.
Para hacer desaparecer el Antiguo Régimen, se eliminaron todas las leyes que lo sostenían, con la supresión de los gremios, el Consejo de la Mesta, los señoríos jurisdiccionales, además de la desamortización de Tierras en Manos Muertas, al mismo tiempo que también desaparecía la sociedad Estamental, con la aprobación de la igualdad de todos los españoles ante la ley.
Sin embargo, la gran obra de las Cortes de Cádiz será la creación de una comisión constitucional y la redacción de la Constitución de 1812, conocida como La Pepa por su aprobación el 19 de marzo de este año, el día de San José. Dentro destacan los siguientes principios:
- Soberanía Nacional: la soberanía reside en la nación española, que está representada por las Cortes, cuya elección se hará por sufragio universal masculino indirecto, además de que para ser candidato a diputado se necesitaba una determinada renta.
- Reconocimiento de derechos y libertades individuales propios del liberalismo: educación, propiedad privada, domicilio inviolable, libertad de prensa, etc.
- Separación de poderes: el poder legislativo recae en las Cortes Unicamerales, el poder ejecutivo sigue estando en manos del rey y sus ministros elegidos por él y sigue poseyendo derecho a veto transitorio, el poder judicial será ejercido por los jueces de forma independiente.
- Realiza una nueva división del territorio, basado en las provincias y los municipios.
- Estado Confesional: la religión católica sigue siendo la única y oficial de la nación española.
- Creación de la Milicia Nacional: cuerpo de civiles armados para defender el sistema constitucional.
El problema fue que la Constitución de Cádiz apenas pudo aplicarse por los problemas de la guerra y la vuelta al absolutismo tras la llegada al trono de Fernando VII en 1814. Sin embargo, será una referencia para todos los movimientos liberales de la España Contemporánea, como demuestra su aplicación durante el Trienio Liberal y servirá como modelo para otras revoluciones liberales como las constituciones aprobadas en los nuevos estados americanos tras la independencia de España.
3. EL REINADO DE FERNANDO VII (1814-1833)
La vuelta del Antiguo Régimen: el Sexenio Absolutista (1814-1820).
Tras el tratado de Valençay, Fernando VII llega a España en 1814 como nuevo rey, publicándose al mismo tiempo el llamado Manifiesto de los Persas, donde un grupo de diputados absolutistas le piden que vuelva a la legalidad anterior y al Antiguo Régimen. Fernando VII aprovecha esta petición para firmar un decreto donde anula toda la obra legislativa de las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812. De esta forma se restaura la Inquisición, la Mesta, los gremios, el régimen señorial, la sociedad estamental, los derechos feudales, etc. Y al mismo tiempo se produce una represión y persecución sobre los liberales que habían defendido el país frente a los franceses pero que también habían colaborado en la redacción de la nueva constitución, que marchan hacia Francia o Inglaterra.
Esta vuelta atrás se apoyaba en la situación en Europa, donde tras la derrota de Napoleón se produce una Restauración Absolutista en todo el continente, y además se crea la Santa Alianza, con la que Rusia, Prusia y Austria quieren luchar contra futuras revueltas liberales.
Sin embargo, el Sexenio Absolutista (pues dura de 1814 a 1820) fue un fracaso en todos los aspectos, pues el país cayó en el desgobierno, pues Fernando VII se apoya en la llamada “camarilla”, que eran personas que aconsejaban al monarca pero solo buscaban su enriquecimiento personal, en un momento en el que España pierde el control efectivo de los territorios americanos, con el inicio de las guerras de independencia, con lo que dejaron de llegar recursos de las colonias americanas, lo que provocó una crisis en los ingresos y la quiebra de la Hacienda Pública, llegando incluso a plantearse reformas para que los privilegiados también pagaran impuestos, pero que no prosperaron ante la negativa de Nobleza y Clero.
Ante esta situación, durante estos seis años se producen intentos militares para cambiar el rumbo del gobierno de Fernando VII, los llamados pronunciamientos, que cada vez fueron más frecuentes a pesar del fracaso de casi todos ellos. Sin embargo, en 1820, el general Riego, que partía con su ejército hacia la guerra de independencia americana, se subleva en Sevilla y logra que la revuelta se expanda por otras zonas de la Península, con lo que Fernando VII se ve obligado a aceptar la nueva situación y jurar la Constitución de Cádiz de 1812.
El Trienio Liberal (1820-1823)
Tras el éxito del pronunciamiento del General Riego comienza el llamado Trienio Liberal, donde vuelven los liberales al poder pero que desde un primer momento aparecen divididos en dos grandes grupos, por un lado los moderados o doceañistas, que plantean la aplicación de la Constitución de 1812, y por otro los exaltados o veinteañistas, que creen que se deben superar los límites que aparecen en la Pepa y realizar una revolución liberal más profunda. Estos dos grupos se repartirán el poder durante el Trienio Liberal.
Los primeros años gobernarán los moderados o doceañistas, se vuelve a aplicar la Constitución de 1812, se suprime de nuevo el Antiguo Régimen con la eliminación de los gremios, la Mesta, la Inquisición, los mayorazgos, los derechos señoriales jurisdiccionales, y algunos derechos eclesiásticos. Sin embargo, estas reformas no evitaron intentos para derribar el gobierno moderado, por un lado los exaltados querían tomar el poder y realizar una reforma más profunda, pero también había movimientos por parte de los absolutistas y Fernando VII para recuperar el control de la situación. Una de estos intentos reales por acabar con el gobierno liberal casi tuvo éxito y apenas fue castigada por los moderados, por lo que los exaltados toman el control del gobierno y de la situación.
Ante la nueva situación, la Santa Alianza decide actuar en el Congreso de Verona de 1822 y se decide la entrada en España para restituir a Fernando VII como rey absoluto, y lo harán por medio del ejército francés de los llamados Cien Mil Hijos de San Luis, que entra por los Pirineos hasta atravesar el país y acabar en Cádiz con los últimos focos de resistencia liberal, devolviendo todo el poder a Fernando VII en 1823.
La Década Ominosa
Tras la vuelta al Absolutismo, Fernando VII comenzó una dura represión contra los liberales que habían apoyado al Trienio Liberal, lo que llevó a muchos a exiliarse en Inglaterra y tras 1830 en Francia, los que no pudieron escapar fueron detenidos, encerrados o fusilados, como ocurrió con el general Riego. Esta dura represión hará que los historiadores liberales posteriores denominen este periodo como la Década Ominosa, que significa abominable y que merece ser condenada.
Junto a la represión también se realizaron algunas reformas en la administración del Estado y la reforma de la Hacienda, que tras la independencia americana perdió gran parte de sus ingresos y tuvo que adaptarse a la nueva situación de crisis provocada por las guerras y el desgobierno.
Sin embargo, esta década tendrá como principal problema la llamada cuestión sucesoria. Fernando VII se había casado ya varias veces pero aún no había nacido un heredero, por lo que por un lado creció el apoyo a su hermano Carlos, que sería el heredero si no había descendencia y que representaba de nuevo la vuelta al absolutismo y al Antiguo Régimen aún de manera más dura que Fernando VII. Sin embargo, Fernando VII se vuelve a casar con María Cristina de Borbón, que queda embarazada al mismo tiempo que el rey deroga la Ley Sálica con la publicación de la Pragmática Sanción, anulando así la ley que impedía subir al trono a las mujeres en España, que provocaba que la niña que nació en octubre de 1830 fuera nombrada princesa y heredera al trono, la futura Isabel II.
Ante la nueva situación, los seguidores de Infante del Don Carlos (los carlistas) se preparaban para tomar el poder ante la enfermedad de Fernando VII, así que en los últimos años, el rey intentó acercarse a los liberales, aprobó amnistías que permitieron la vuelta de los exiliados, y que vieron en la futura Isabel II la oportunidad de volver al gobierno e iniciar reformas liberales si apoyaban a la princesa frente al Carlismo.
Así, cuando muere Fernando VII en 1833 comienza una guerra por el trono entre isabelinos (apoyados por los liberales con la María Cristina como regente) y los carlistas (que defienden los derechos al trono del Infante Don Carlos).
4. LA INDEPENDENCIA DE LA AMÉRICA ESPAÑOLA.
Al mismo tiempo que se produce la Guerra de la Independencia y parte del reinado de Fernando VII, se va a producir en las colonias americanas españolas un proceso de independencia que terminará con la aparición de los nuevos estados hispanoamericanos y la desaparición de casi la totalidad del Imperio Español.
El proceso de desarrolla aproximadamente entre las sublevaciones de Caracas y Buenos Aires en 1810 hasta la victoria del ejército liberador sobre los españoles en Ayacucho en 1824, que significó la independencia de gran parte del territorio americano.
Causas de la independencia.
Las causas del movimiento independentista americano son variadas y responden tanto a la situación interna de las colonias como a la situación que vivía la España peninsular. Las más importantes son:
- El Reformismo de los Borbones durante el siglo XVIII había aumentado el control desde España de los territorios americanos, además de que los principales cargos políticos y administrativos seguían ocupados por peninsulares, relegando a los criollos a puestos secundarios.
- La liberación del comercio con la península con Carlos III había beneficiado a los comerciantes españoles, mientras que los intereses de los criollos no fueron atendidos.
- Aparece un pensamiento liberal que apuesta por la independencia de las colonias americanas, se basaba en el pensamiento ilustrado y la Revolución Francesa, pero que sobre todo había triunfado en el norte del continente americano con la independencia de las Trece Colonias y el nacimiento de Estados Unidos.
- La situación de desgobierno en la metrópolis tras la invasión napoleónica y la creación de juntas autónomas de gobierno en las principales ciudades americanas. Además, se une el apoyo británico al movimiento, que prefería países independientes para tener más libertad comercial que las restricciones que imponía España.
Desarrollo de la independencia.
La independencia se va consiguiendo progresivamente en los diferentes territorios según avanzan los diferentes periodos cronológicos en la Península, acelerándose poco a poco el proceso ante la incapacidad de las autoridades peninsulares por impedirlo. Se puede dividir el periodo en cuatro grandes etapas:
- Etapa de Regencia (1810-1814): al igual que en España, tras la invasión francesa, se crearon juntas para gobernar los territorios americanos, pero que rápidamente se fueron desvinculando de la Junta Suprema de Cádiz y empezaron a plantear que las nuevas autoridades españolas carecían de legitimidad en América, por lo en muchas ciudades americanas se plantea la separación de España. Sin embargo, sólo triunfará en esta primera etapa en el Cono Sur, donde Paraguay logra la independencia.
- El Sexenio Absolutista: Fernando VII intenta detener el proceso de la independencia pero la situación de la Hacienda Española no permite mantener la guerra contra el ejército liberador. Se produce la declaración de Tucumán, por la que Argentina se proclama independiente en 1816, y además San Martín atraviesa los Andes y logra la independencia de Chile. Durante este periodo también se inicia la insurrección en Colombia y Venezuela, que logran la independencia con Simón Bolívar.
- El Trienio Liberal: es el periodo de mayor actividad por las dificultades en España con el gobierno de los liberales, así en apenas tres años, Simón Bolívar logra la independencia también de Panamá y Ecuador, fundando la Gran Colombia. En el norte, Iturbide logra la independencia de México como reacción conservadora al Trienio Liberal en 1821, que luego se extiende en los años siguientes hacia Centroamérica. Además, también se producen los primeros intentos de separarse de España en Perú, que lo logra tras la victoria de Ayacucho en 1824.
- La Década Ominosa: se terminan por emancipar los territorios en América del Sur que aún quedaban sin separarse formalmente de España, como son Bolivia y Uruguay.
Así España pierde todo los territorios continentales y solo conserva las Antillas Mayores, donde la República Dominicana se separara en 1844, manteniendo solo hasta finales del siglo XIX las islas de Cuba, Puerto Rico, y ya en el Océano Pacífico Filipinas y la isla de Guam.
ACTIVIDADES BLOQUE V
1. Realiza una línea del tiempo donde sitúes los principales periodos históricos, reinados y acontecimientos en la historia de España e Hispanoamérica desde 1788 a 1833.
2. Define los siguientes conceptos:
- Pragmática Sanción.
- Carlismo.
- Soberanía Nacional.
- Tratado de Fontainebleau.
- Batalla de Ayacucho.
- Cien Mil Hijos de San Luis.
- Trienio Liberal.
- La Pepa.
- José I Bonaparte.
- Criollos
3. Observa el siguiente cuadro y responde las preguntas:
a) ¿Cuál es el título y autor de la obra?
b) ¿Qué acontecimiento histórico muestra la obra y dentro de qué conflicto se produce?
c) Realiza un breve resumen de ese conflicto bélico.
d) ¿Qué te parece la obra? Escribe una pequeña opinión personal.
PREGUNTAS EBAU DEL BLOQUE V
1. Comenta las características esenciales de la Constitución de 1812.
Durante la ocupación francesa, la Junta Suprema que dirigía el país se trasladó primero a Sevilla y después a Cádiz huyendo del avance del ejército francés. Se refugian en Cádiz al ser un enclave fácil de defender y que contaba con el apoyo marítimo de los enemigos de Napoleón, por eso será allí donde se convoquen las Cortes Generales que elaborarán la primera constitución de la historia de España. Además, será ese aislamiento y la abierta sociedad gaditana la que haga que al final las Cortes tengan un claro carácter liberal y burgués, frente al absolutismo imperante en gran parte del territorio español.
Tras la convocatoria de elecciones a Cortes, con las dificultades para llevarlas a cabo por la guerra, se convoca en Cádiz a los nuevos representantes del país, donde rápidamente aparecen varias tendencias, con absolutistas que no querían ningún cambio en el sistema político, con moderados que deseaban abandonar el Antiguo Régimen pero sin un cambio traumático, y luego los liberales, que querían acabar con el Antiguo Régimen, y que serán los que se impongan.
La labor legislativa de las Cortes fue muy importante, destacando sobre todo la desaparición del Antiguo Régimen y la elaboración de la nueva constitución.
Para hacer desaparecer el Antiguo Régimen, se eliminaron todas las leyes que lo sostenían, con la supresión de los gremios, el Consejo de la Mesta, los señoríos jurisdiccionales, además de la desamortización de Tierras en Manos Muertas, al mismo tiempo que también desaparecía la sociedad Estamental, con la aprobación de la igualdad de todos los españoles ante la ley.
Sin embargo, la gran obra de las Cortes de Cádiz será la creación de una comisión constitucional y la redacción de la Constitución de 1812, conocida como La Pepa por su aprobación el 19 de marzo de este año, el día de San José. Dentro destacan los siguientes principios:
- Soberanía Nacional: la soberanía reside en la nación española, que está representada por las Cortes, cuya elección se hará por sufragio universal masculino indirecto, además de que para ser candidato a diputado se necesitaba una determinada renta.
- Reconocimiento de derechos y libertades individuales propios del liberalismo: educación, propiedad privada, domicilio inviolable, libertad de prensa, etc.
- Separación de poderes: el poder legislativo recae en las Cortes Unicamerales, el poder ejecutivo sigue estando en manos del rey y sus ministros elegidos por él y sigue poseyendo derecho a veto transitorio, el poder judicial será ejercido por los jueces de forma independiente.
- Realiza una nueva división del territorio, basado en las provincias y los municipios.
- Estado Confesional: la religión católica sigue siendo la única y oficial de la nación española.
- Creación de la Milicia Nacional: cuerpo de civiles armados para defender el sistema constitucional.
El problema fue que la Constitución de Cádiz apenas pudo aplicarse por los problemas de la guerra y la vuelta al absolutismo tras la llegada al trono de Fernando VII en 1814. Sin embargo, será una referencia para todos los movimientos liberales de la España Contemporánea, como demuestra su aplicación durante el Trienio Liberal o que sirva como modelo para otras revoluciones liberales como las constituciones aprobadas en los nuevos estados americanos tras la independencia de España.
2. A partir de la siguiente línea del tiempo, realiza una relación cronológicamente ordenada entre los siguientes periodos históricos y los acontecimientos que se desarrollan desde 1788 hasta 1833.
Periodos: reinado de Carlos IV guerra de la independencia y reinado de José Bonaparte, y reinado de Fernando VII (Sexenio absolutista: restauración del absolutismo por Fernando VII, Trienio Liberal y Década “Ominosa”).
Acontecimientos: levantamiento de Madrid y abdicaciones de Bayona, Promulgación de la Constitución, inicio de la independencia de la América española, pronunciamiento de Riego, invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis, Derogación de la Ley Sálica.
1788 – 1808 Reinado de Carlos IV
1808 Levantamiento de Madrid y abdicaciones de Bayona
1808 – 1814 Guerra de la independencia y reinado de José Bonaparte
1810 Inicio de la independencia de la América española
1812 Promulgación de la Constitución
1814 – 1833 Reinado de Fernando VII
1814 – 1820 Sexenio absolutista (restauración del absolutismo por Fernando VII)
1820 – 1823 Trienio Liberal
1820 Pronunciamiento de Riego
1823 Invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis
1823 – 1833 Década “Ominosa”
1830 Derogación de la Ley Sálica
3. A partir del siguiente mapa, explica el proceso de independencia de las colonias americanas.
El mapa propuesto para su comentario abarca el espacio físico de la América Española a principios del siglo XIX, por lo que se trata de un mapa histórico que según la leyenda refleja las diferentes etapas de la independencia de la América Española durante las primeras décadas de dicho siglo.
Las causas de este proceso serán variadas y responden tanto a la situación interna de las colonias como a la situación que vivía la España peninsular. Las más importantes son:
- El Reformismo de los Borbones durante el siglo XVIII había aumentado el control desde España de los territorios americanos, además de que los principales cargos políticos y administrativos seguían ocupados por peninsulares, relegando a los criollos a puestos secundarios.
- La liberación del comercio con la península con Carlos III había beneficiado a los comerciantes españoles, mientras que los intereses de los criollos no fueron atendidos.
- Aparece un pensamiento liberal que apuesta por la independencia de las colonias americanas, se basaba en el pensamiento ilustrado y la Revolución Francesa, pero que sobre todo había triunfado en el norte del continente americano con la independencia de las Trece Colonias y el nacimiento de Estados Unidos.
- La situación de desgobierno en la metrópolis tras la invasión napoleónica y la creación de juntas autónomas de gobierno en las principales ciudades americanas. Además, se une el apoyo británico al movimiento, que prefería países independientes para tener más libertad comercial que las restricciones que imponía España.
La independencia se va consiguiendo progresivamente en los diferentes territorios según avanzan los diferentes periodos cronológicos en la Península, acelerándose poco a poco el proceso ante la incapacidad de las autoridades peninsulares por impedirlo. Siguiendo la información que nos suministra el mapa, se puede dividir el proceso en cuatro grandes etapas:
- Etapa de Regencia (1810-1814): al igual que en España, tras la invasión francesa, se crearon juntas para gobernar los territorios americanos, pero que rápidamente se fueron desvinculando de la Junta Suprema de Cádiz y empezaron a plantear que las nuevas autoridades españolas carecían de legitimidad en América, por lo en muchas ciudades americanas se plantea la separación de España. Sin embargo, sólo triunfará en esta primera etapa en el Cono Sur, donde Paraguay logra la independencia, como se observa en el mapa.
- El Sexenio Absolutista: Fernando VII intenta detener el proceso de la independencia pero la situación de la Hacienda Española no permite mantener la guerra contra el ejército liberador. Se produce la declaración de Tucumán, por la que Argentina se proclama independiente en 1816, y además San Martín atraviesa los Andes y logra la independencia de Chile. Durante este periodo también se inicia la insurrección en Colombia y Venezuela, que logran la independencia con Simón Bolívar.
- El Trienio Liberal: es el periodo de mayor actividad por las dificultades en España con el gobierno de los liberales, así en apenas tres años, Simón Bolívar logra la independencia también de Panamá y Ecuador, fundando la Gran Colombia. En el norte, Iturbide logra la independencia de México como reacción conservadora al Trienio Liberal en 1821, que luego se extiende en los años siguientes hacia Centroamérica. Además, también se producen los primeros intentos de separarse de España en Perú, que lo logra tras la victoria de Ayacucho en 1824.
- La Década Ominosa: se terminan por emancipar los territorios en América del Sur que aún quedaban sin separarse formalmente de España, como son Bolivia y Uruguay.
Así España pierde todo los territorios continentales y solo conserva las Antillas Mayores, donde la República Dominicana se separará en 1844, manteniendo solo hasta finales del siglo XIX las islas de Cuba, Puerto Rico, y ya en el Océano Pacífico Filipinas y la isla de Guam.

